Tu guía ya está aquí
Tu cerebro aprendió a decidir en automático. Aquí tienes los 3 pasos para empezar a reentrenarlo.
Empieza por el vídeo. Son unos 19 minutos conmigo. Después tienes los 3 pasos escritos, para volver a ellos cuando quieras.
Al final del vídeo te hablo de mi libro. Si prefieres verlo conmigo, en tu caso concreto, aquí tienes la sesión de diagnóstico.
Laia Colilles · Sanitaria experta en neurociencia terapéutica y autora
También te la he enviado por email, para que la tengas siempre a mano.
Lo que de verdad está pasando
Si piensas en comida todo el día, si sientes que vives para controlar lo que comes y aun así acabas comiendo de forma compulsiva… no te falta fuerza de voluntad.
No es que te falte voluntad, ni que haya algo roto en ti. Es tu cerebro. El cansancio, el estrés, lo que sientes y el hambre llegan al mismo sitio, y él decide. Y ha aprendido a decidir en automático.
Un circuito que se activó tantas veces que ahora funciona solo.
La buena noticia es que ese circuito se puede cambiar. Tu cerebro tiene una capacidad que se llama neuroplasticidad: puede reaprender, reconstruir circuitos y crear nuevas rutas de decisión, más coherentes con la vida que quieres.
Lo sé porque lo viví. En 2014 empezaron mis atracones, cuando ya era sanitaria: sabía todo lo que había que saber, y aun así no podía parar. En 2018 entendí qué estaba pasando en mi cerebro, y los dejé atrás. Desde 2020 acompaño a otras mujeres a hacer ese mismo camino.
No es tu culpa
La mayoría de las mujeres que acompaño me dicen cosas como:
Y es exactamente eso: un automatismo cerebral. Una ruta que se activó miles de veces antes.
Tu cerebro aprendió a resolver el vacío, el cansancio, el control y la frustración con comida. No porque seas débil, sino porque era lo más inmediato, lo más disponible, lo más repetido.
Y lo que se repite, el cerebro lo automatiza. No distingue entre hábito o daño. Solo entre frecuencia y repetición.
Y aquí está lo más esperanzador: tu cerebro no está limitado por lo que ha hecho hasta ahora. Eso es lo que vas a empezar a practicar con estos 3 pasos.
Paso 1
Cuando llevas años intentando controlar tu cuerpo, tu peso, tu hambre… tu sistema nervioso empieza a vivir en alerta crónica.
Ese estado se llama modo supervivencia, y activa el miedo a engordar, a comer demasiado, a perder el control, a estar "haciéndolo mal".
Y en modo supervivencia, el cerebro entra en pensamiento obsesivo:
Tu cuerpo necesita sentirse seguro para poder soltar la comida como obsesión.
Cuando tu cuerpo se siente a salvo —alimentado, cuidado, respetado—, tu sistema nervioso puede salir del modo alarma y tu mente empieza a calmarse. No es magia: es biología. Y en la práctica significa pensar menos en comida.
Durante tres días, antes de una comida principal:
"Estoy a salvo. Este alimento no es una amenaza. Es una forma de cuidarme."
Este gesto le manda a tu sistema nervioso una señal de seguridad. Comer desde la calma es el primer paso para calmar la mente.
Paso 2
Algunos atracones vienen de una emoción intensa que te desborda. Otros, de una secuencia automática que ocurre sin que te des cuenta:
Eso es un circuito automatizado: un atajo que se activó tantas veces que ahora va solo.
Si puedes ver el piloto automático, ya no estás del todo dentro de él.
Esa mirada cambia tu relación con la comida: pasas de actuar sin pensar a observar sin juzgarte. Y eso transforma tu capacidad de elegir.
Cuando sientas el impulso de comer sin hambre, haz una pausa breve y nombra con 3 palabras lo que hay en ti. Por ejemplo:
"Tensión, costumbre, prisa."
"Agobio, impulso, rutina."
No tienes que hacer nada más. Solo nombrarlo.
Poner palabras a lo automático crea un espacio entre tú y el patrón. Y ese espacio es el principio de tu libertad.
Paso 3
Tu cerebro no te sabotea ni es tu enemigo. Funciona según las rutas que más ha reforzado. Cada vez que repites un pensamiento, una acción o una reacción, esa ruta se hace más rápida y más automática. Como un camino en el campo: cuanto más lo pisas, más fácil es volver a pisarlo.
Si hasta ahora has funcionado con autocastigo, restricción, culpa, impulsividad o el "esto es lo último", tu cerebro te seguirá ofreciendo esas opciones, porque son las que tiene más entrenadas.
Pero puedes empezar a recorrer caminos nuevos. Cada vez que practicas un pensamiento distinto, una emoción distinta o una acción diferente, ayudas a tu cerebro a abrir una ruta nueva. Con la repetición, se refuerza, hasta que se convierte en la respuesta que sale sola.
Eso es neuroplasticidad en acción: no estás condenada a repetir patrones antiguos. Puedes reconstruir tus circuitos de decisión desde la raíz.
Dedica 2 minutos al día a pensar y sentir frases nuevas como estas:
Esto no es pensamiento mágico. Es neurociencia. Es reeducar tu red neuronal.
Cuanto más practiques estas rutas nuevas, más disponibles estarán, y menos necesitará tu cerebro volver al camino de siempre.
Cada mañana, al despertar y antes de mirar el móvil, repite en voz baja:
"Mi cerebro no decide por mí. Hoy elijo desde lo que quiero construir."
Déjala escrita en una nota junto a la cama o en el espejo. Son 5 segundos.
Repetida cada día, esta frase instala una forma nueva de pensar. Cuanto más la usas, más tuya se vuelve.
Hazle una captura y tenla a mano.Laia Colilles
¿Prefieres verlo conmigo, en tu caso concreto? Reserva tu sesión de diagnóstico →
Esto es el principio
Estas tres prácticas bajan el volumen. Muchas mujeres notan la diferencia en pocos días.
No te lo voy a romantizar: un patrón que lleva años contigo no se deshace solo con tres prácticas. Se suele deshacer cuando alguien te ayuda a ver qué lo sostiene en tu caso concreto, y a construir lo que lo sustituye.
Eso es lo que hago desde 2020. He acompañado en profundidad a más de 110 mujeres a sanar su relación con la comida y dejar atrás los atracones.
Y esto es lo que cuentan cuando la comida deja de ocupar su cabeza:
"La comida pasa a un segundo plano, a un tercero, incluso a un cuarto. Porque hay otras cosas más interesantes que te provocan más bienestar."
Esperanza"Esa paz mental que no había tenido nunca. Ese runrún de 'lo estás haciendo mal', Cristina para arriba, Cristina para abajo…"
Cristina"Ya no siento que la comida me gobierna."
Alumna de ReConexión"Ahora viene la Semana Santa. No me preocupa absolutamente nada."
Esperanza"Ahora mismo me estaría comiendo la nevera… y ahora no."
Fani · en su peor época del añoEl siguiente paso
Si llevas años con esto, si ya lo has probado casi todo y lo que quieres de verdad es paz, puedes reservar una sesión de diagnóstico conmigo.
Si no encaja, te lo digo, y te llevas igualmente claridad sobre tu caso.
Reserva tu sesión de diagnósticoAntes de la sesión te haré unas preguntas breves, para llegar con tu caso ya mirado.
Laia Colilles · Sanitaria experta en neurociencia terapéutica y autora de Libérate de los atracones en 5 pasos