Y no, no es que te falte disciplina.
Muchas veces es un automatismo cerebral que se enciende con el estrés, el cansancio, las emociones acumuladas o los hábitos que tu mente aprendió para sobrevivir al día a día.
Especialmente cuando sostienes mucho: familia, trabajo, responsabilidades… y a ti te dejas para el final.
Esta guía es un primer paso amable para entenderte y volver a ti, con claridad y sin juicio.
“Cómo reprogramar tu cerebro para dejar de pensar en comida todo el día” es un recurso breve y práctico, basado en un enfoque compasivo y herramientas sencillas que puedes aplicar incluso si tienes una vida exigente.
En pocas páginas vas a entender por qué tu mente se engancha con la comida y qué hacer para empezar a bajar el volumen de ese ruido mental, sin fórmulas mágicas ni presión.
al comprender que esto no va de “fuerza de voluntad”, sino de un patrón aprendido que se puede cambiar
con pasos concretos para regular impulsos en momentos de estrés o saturación
cortando el bucle de pensamiento → impulso → culpa → más pensamiento (sin castigarte)